 Plataforma Michel Houellebecq Editorial Anagrama Año 2002. 317 páginas
Tras la muerte de su padre (y recibir una cuantiosa herencia), Michael Renaultt decide dar un giro a su vida; abandona su odiado trabajo como evaluador de proyectos del ministerio de cultura francés, y empieza un viaje hacia Tailandia con el objetivo de disfrutar de las bondades que ofrece el turismo sexual asiático. Bajo esta premisa, el polémico autor Michael Houellebecq nos entrega “Plataforma” (2002), libro provocador dado la contingencia (caída de las torres gemelas), que nos narra la vida de Michel, un cuarentón que se da cuenta que esta solo y que no tiene nada a que aferrarse, aun cuando goza de una fortuna personal y de un buen trabajo.
“Tenía que elegir un pantalón corto para el paseo por los klongs. Me decidí por un modelo no demasiado corto, de la tela azul vaquero, no muy ajustado, y lo completé con una camiseta de Radiohead; después metí unas cuantas cosas en una mochila. Me miré con disgusto en el espejo del cuarto de baño: mi cara crispada de burócrata se daba tortas con el conjunto; parecía exactamente lo que era: un funcionario cuarentón que intentaba disfrazarse de joven durante las vacaciones; era desolador”.
En medio de este obtuso viaje, Michael conoce a Valérie; una exitosa agente inmobiliaria de treinta años, antifeminista y excelente amante, que llega a rellenar el vacío y a ensalzar una vida, que ha esta altura, ya era lo suficientemente triste.
“ Del amor me cuesta hablar. Ahora estoy seguro de que Valérie fue una radiante excepción. Se contaba entre esos seres capaces de dedicar su vida a la felicidad de otra persona, de convertir esa felicidad en su objetivo. Es un fenómeno misterioso. Entraña la dicha, la sencillez y la alegría; pero sigo sin saber por qué o cómo se produce. Y si no he entendido el amor, ¿de qué me serviría entender todo lo demás?”.
Con estos personajes Houellebecq configura un retrato fiel de cómo la hipermodernidad, la competitividad, el individualismo, el narcisismo y el cansancio, han dinamitado todo lo que se creía importante, hasta el grado de incapacitarnos para amar; todo cruzado por el sexo y el relato descarnado de la violencia en el medio oriente, que va a dar al libro el tono trágico. Todo esto no sin una gran polémica, ya que el libro (y Houellebecq dicho sea de paso) fue tachado de reaccionario, misógino e incluso racista, de hecho la Organización Islámica para la Educación, las Ciencias y la Cultura pidió a la Unesco que tomara medidas contra la publicación.
Altamente recomendable si se quiere leer un libro de viaje, y más que eso, uno cosmopolita, aunque por pasajes se torna increíblemente tedioso, hasta el punto de querer dejarlo, pero se justifica y se reinventa ya hacia el final. Houellebecq nos abre las puertas de la nueva literatura francesa, ya no suave y refinada, sino dura y hostigaste, como la verdad, como el amor, como la total y absoluta realidad.
* publicado en revista Rockaxis, ano 2007 |