martes, febrero 10, 2009 |
Mapa de lo Ajeno |
Palabras ajenas Julio Silva Editorial Forja 70 pág.
La poesía es la madre de todas las artes, eso es indiscutible. Con su maquinaria de palabras construye o destruye el mundo de los que se atreven a afrontarla, y más aún, de los que se obligan a conjugarla. Ya Hölderlin lo sentenciaba cuando decía “los poetas echan los fundamentos de lo permanente” y vemos la verdad tras estas palabras cuando nos enfrentamos a libros como “Palabras ajenas”, poemario que sin pretenderlo desvirgina el tiempo volviéndolo recuerdo, en el verso ágil y natural del que está arrojado a la rememoranza melancólica de seguir dudando de la felicidad.
“Bebemos el vino que nos ofrecen sin mirar Apenas sentimos los tambores del trago amargo Ni siquiera nos salva el amor a cualquier cosa Leemos sin pasión versos furiosos Jamás entenderán su fuerza estos cuerpos Cuya máxima pasión fue la de comprar el último Libros de cuentos de Bolaño, ese miserable traidor.”
Julio Silva decide partir su reconstrucción en Valparaíso, ciudad que lo albergó mientras estudiaba Pedagogía en Castellano y que lo vio dar sus primeros pasos como editor de la ya difunta editorial “Espejo de tinta”. Es aquí donde empieza el viaje en su memoria, recorriendo escaleras que se pierde en entre las señales de ruta confusas de vino, de las prostitutas viejas, de los bares que siguen ardiendo mientras los labios del poeta solo buscan la calidez del secreto tras la palabra. El secreto es difuso, pero creo que su editor, el ex boxeado Rodrigo Carvacho (desconozco su record), da con una de las pistas: “Lo ajeno es lo único propio al poeta”.
“En un segundo se expande Y explota el universo Y nosotros, sólo por un instante Dejaremos de estar solos.”
Ahora bien, algunos poemas sufren de exceso de recursos técnicos que los vuelven un poco pretenciosos, pero esto se convierte en un problema menor considerando que es su primer poemario y más aún cuando se leen versos de tan buena calidad como VII (dedicado a Joyce) o X, los cuales demuestran que Julio Silva no solo disfruta de una naturalidad envidiable sino también de una lucidez que hace gala de lo afiatado de su oficio.
Me quedo con la sensación de estar frente un libro testigo, actor y parte del imaginario necesario para la evocación poética, que aunque no se plantea como una propuesta renovadora, sabe construir identidad, utilizando la poesía como mapa de un lugar común desconocido, donde Valparaíso se junta con el Mapocho y Buenos Aires, mientras Coltrane toca furioso página a página para la única patria posible: La poesía.
*Publicado Diario El Ciudadano, año 2008
Etiquetas: Editorial Forja, Julio Silva, mapa, Palabras ajenas, Poesía, Rodrigo Carvacho, Valparaíso |
posted by Juan Francisco Gore @ 5:29 a. m.   |
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1 Comments: |
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jajaja lo de traidor está buenísimo, me tincó leerlo solo por ello.
salu2 juan! te linkié a mi blog
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jajaja lo de traidor está buenísimo, me tincó leerlo solo por ello.
salu2 juan!
te linkié a mi blog